En diversas circunstancias, cuando tocamos un metal siempre parece que estuviera más frío que cualquier otra cosa.
"No importa la temperatura del lugar donde estemos, el metal siempre parece estar más frío que las demás cosas. Incluso, si estamos a una temperatura bajo cero, es posible que nuestros dedos se queden irremediablemente pegados a una barandilla metálica si cometemos la imprudencia de asirla sin estar provistos de un buen par de buenos guantes.
La cultura popular incluso ha cristalizado esta idea: “más frío que el acero”, cuando se refiere a una persona sin sentimientos. (No confundir con la “mirada acero azul” de Dereck Zoolander).
Pero volvamos a la ciencia. Mediante 3 procesos (conducción, convección, radiación) se produce un intercambio de calor entre el cuerpo con más temperatura con el que tiene menos. Si este intercambio se produce por conducción, el flujo de calor es a través de la masa del propio cuerpo, sin que haya movimiento de materia.
La transferencia de energía puede ser por impacto elástico, como en un fluido; por difusión libre de electrones, como predomina en los metales; o por vibraciones de electrones, como predomina en los aislantes."
La cultura popular incluso ha cristalizado esta idea: “más frío que el acero”, cuando se refiere a una persona sin sentimientos. (No confundir con la “mirada acero azul” de Dereck Zoolander).
Pero volvamos a la ciencia. Mediante 3 procesos (conducción, convección, radiación) se produce un intercambio de calor entre el cuerpo con más temperatura con el que tiene menos. Si este intercambio se produce por conducción, el flujo de calor es a través de la masa del propio cuerpo, sin que haya movimiento de materia.
La transferencia de energía puede ser por impacto elástico, como en un fluido; por difusión libre de electrones, como predomina en los metales; o por vibraciones de electrones, como predomina en los aislantes."
Si desean leer más hagan click aquí (vía Genciencia y Deliquios)





0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada