lunes 17 de noviembre de 2008

Innovación, el Perú y la cumbre APEC, una reflexión inicial

La actual crisis económica que azota a los Estados Unidos, Europa y tiende a propagarse por el sudeste asiático y América Latina, proporcionalmente es mucho mayor que la famosa crisis de 1929. Sin embargo, a pesar de la quiebra de bancos, corporaciones y de que aún no se sabe si ha tocado fondo, no ha causado tanto daño como hace 80 años. ¿El motivo? Pues que Estados Unidos ya no depende tanto de Wall Street como sí del Silicon Valley, el famoso Valle del Silicón, aquel lugar del Estado de California donde se encuentran los famosos centros de investigación, desarrollo e innovación de la primera economía del planeta.
En el Silicon Valley están las famosas empresas punto com, Yahoo, Microsoft, Google, Facebook, aquellas que poco han sufrido la actual crisis económica pues su ámbito de desempeño es el futuro, compiten investigando, compiten por la innovación, aquella entidad que es la única que dinamiza sanamente los mercados.
La fortaleza del Silicon Valley y de los Estados Unidos radica en que son contenedores de las mejores universidades del planeta. 10 de las mejores 50 universidades del Mundo están en California. Trabajan en una sólida relación universidad – empresa y se dedican a generar nuestros ámbitos de dominio con productos diferenciados lo cual los convierte en líderes de la competitividad.
¿Cuánta diferencia existe con nuestro país donde el ministro de educación José Antonio Chang está más preocupado del equipo de fútbol de su universidad que del plantel de catedráticos?
Si en verdad queremos aprovechar los múltiples beneficios de la APEC debemos empezar por plantearnos retos como el de tener por lo menos una universidad entre las 500 mejores del mundo, entender que de la proliferación de universidades no se saca nada salvo mediocridad y lucro para los propietarios, y que la base de la competitividad es la educación y universidades de excelencia.